En la sala de espera parte II

solteria

En el post anterior ( En la sala de espera parte I) quedamos en que trataríamos el tercer punto sobre la temida sala de espera: Es de Dios y no del diablo.

La afirmación anterior seguro que impactó a muchas mentes, pero en la actualidad muchísimas personas ven la soltería como algo dañino, como algo feo, puesto por el diablo para atormentarlos y hacerlos sufrir, y nada está más alejado de la verdad. La sala de espera no es mala, no es dañina, no es la etapa “de maldición” del ser humano; se trata de la etapa más productiva, santa, poderosa y sanadora del corazón creada por Dios mismo.

Juan 4:27: “En esto vinieron sus discípulos, y se maravillaron de que hablaba con una mujer; sin embargo, ninguno dijo: ¿Qué preguntas? o ¿qué hablas con ella?

Este versículo si que es impresionante. Los discípulos se MARAVILLARON de que Jesús estuviera hablando con una mujer. Jesús  Jesús vivió toda Su Vida soltero, pero NO solamente eso, sino que permaneció APARTADO de toda relación emocional con una mujer. La pregunta que cabe aquí es…porque?

Jesús es el Soltero más famoso de la historia. El tenía 33 años y era soltero al final de Su Ministerio, en una época cuando los jóvenes se casaban entre los 15 y 18 años. En proporción, es como que hoy tuviera 48 años y estuviera aún sin casarse. ¿Te imaginas la presión social que pudo haber enfrentado? ¿Te imaginas cuántas veces y por cuántos años pudo haber escuchado que lo “había dejado el tren”?

El era Maestro de discípulos que ya estaban casados, así que todos a su alrededor ya habían vivido lo que era un feliz matrimonio. Añade a esto que Su madre decía que El no había nacido de varón, sino milagrosamente de Espíritu Santo, y tienes todos los elementos para un escándalo social en este hombre que robaba titulares de prensa. Pero Jesús no cedió ante la presión. El no se afligió ni dejó que esos pensamientos se apoderaran de él. El aprovechó su soltería. El no fue soltero de 33 años por casualidad ni por error. El escogió esa edad y ese estado civil con un plan, porque era el más apropiado para dedicarse al Ministerio que el Padre le había indicado. Era el mejor status social para cumplir Su Misión y Propósito en la tierra.

Dios DETERMINÓ que Jesús vivirá TODA su vida en la tierra Soltero, El vivió Su vida total en la sala de espera. Pero la revelación que consolará tu corazón es: que fue Dios mismo quien diseño ese estatus para la vida de Jesús, su soltería era a causa de Dios y no a causa del diablo. La Sala de espera es parte del Plan de Dios para nuestra vida, es para nuestro BIEN.

Esto es más profundo de lo que pareciera, el hecho de saber que es BUENO y no malo, y de conocer el hecho de que es de DIOS y no del enemigo, cambia radical y profundamente la idea que tenemos acerca de la soltería…nuestra gran sala de espera; ya que el matrimonio no es la “salida y el fin” de nuestra soltería, es la continuación a las Bendiciones que empezamos a provocar en nuestra Sala de espera.

Cuando esta soltería se hace mas larga no significa que Dios nos abandonó y que el enemigo esta haciendo maldades con nosotros…se trata simplemente de que Dios quiere aún formar un área, una sección más que aún hace falta ser pulida y forjada en fuego para convertirse en joya preciosa y cumpla su objetivo de vida. La Sala de espera no es un lugar de tormento es un lugar de Preparación divina, emocional y humana; es nuestro ring de entrenamiento, es nuestra Universidad de la vida…es NUESTRA Sala de Intimidad con Dios, es el lugar donde El MAS nos habla a lo largo de nuestra vida humana, porque es el tiempo clave en que forjas tu Destino y Propósito en la tierra.

Pero lamentablemente existen aun personas aunque no lo creas, que este bello y Poderoso tiempo dentro de su Sala de espera, lo usan para intentar suicidarse y llenar su corazón y mente de esos estorbos y paradigmas que luego les impiden ser felices el resto de su vida.

La Sanidad emocional no se logra al estar con pareja, no se consigue en consultas médicas y psiquiátricas…se provoca en la Intimidad con Dios dentro de tu Sala de espera, es allí donde Dios trata con nosotros, sube nuestra Autoestima, madura nuestro corazón, y nos revela lo MÁS importante y que es por lo que muchos dan vueltas y vueltas y más vueltas en la vida: quien es Nuestra Pareja idónea; allí en la Sala de espera donde las cosas ocurren, donde la Sanidad se provoca y se mantiene, donde el fuego consumidor de la Palabra directa de Dios en Oración y Ayuno nos quema el ataúd de viejos miedos, rencores, temores, dudas, conflictos emocionales, peleas familiares, abusos, soledad, depresiones y tristezas son sanados por completo…allí en ese lugar que muchos odian y que otros temen, ese lugar al
que muchos maldicen, ese bello y mágico lugar es donde hemos de ser formados y preparados para la vida, TU vida emocional…si, se trata de TU Sala de espera, la Soltería.

Bien y ahora el punto clave de este capítulo: ¿cuando? ¿Cuando salgo de mi Sala de espera? ¿puedo yo acelerar y/o retrasar mi estadía allí, o es Dios quien lo determina? TU decides

Iré al punto central sin rodeos, tú seguirás esperando en tu Sala de espera hasta que tu estés preparado para salir de ella. EL DILEMA NO ES DE DIOS, ES TUYO. ¿Porque razón Dios quisiera verte solo, habiendo creado y diseñado a alguien perfecto para ti y cuya unión es la que provoca el sacudir en el mundo espiritual y humano? Yo comparo la Sala de espera con el embarazo, nosotros como seres humanos pasamos nueve meses dentro del vientre materno, recibiendo alimento, cuidado, protección , amor…todo lo que nos PREPARARÁ para el siguiente nivel de vida; muchos bebés nacen prematuros es decir “antes de tiempo” y es necesario mantenerlos en incubadoras artificiales ya que aún no estaban PREPARADOS para afrontar el siguiente nivel de vida. Lo mismo ocurre en la Sala de espera diseñada por Dios para PREPARARNOS, debemos de pasar el tiempo NECESARIO de PREPARACIÓN para el siguiente nivel de vida…la diferencia con el parto es que en la Sala de espera NO existe un tiempo específico y estipulado para “salir” de allí, sino que es ¡cien mil millones de veces MEJOR que un parto humano!

En el parto hay un tiempo de espera específico y estipulado por Dios para que el proceso de maduración, forjamiento y PREPARACIÓN de ese bebe sea óptimo para la vida…pero en la Sala de espera el tiempo lo estípulas TU mismo(a)! Tu capacidad de desarrollo en Dios determina el tiempo de tu estadía en la Sala de espera, TÚ lo determinas, porque cuando llega el momento de que estas listo(a), en ese preciso instante se hace efectivo el “parto” y das a LUZ! Puede ser únicamente ocho meses, cinco, tres, un día…TÚ lo determinas con tu nivel de Intimidad con Dios y tu preparación espiritual, humana y emocional.

¿Que haría un feto de tres meses de gestación en la tierra? NO estuviera aún preparado y seguramente MORIRÍA antes de haber disfrutado la vida, pero un Bebe de nueve meses ya esta PREPARADO, así como alguien que ha pasado su Sala de espera aprovechándola y no maldiciéndola, igual a quien en vez de alejarse de Dios ha subido al máximo su nivel de Intimidad con El; están listos, preparados para la nueva vida, para un nuevo nivel emocional y humano…vivir para siempre con su Pareja Idónea. Así que la pregunta clave aquí NO es cuando va a aparecer TU pareja…sino seria ¿cuando estarás PREPARADO(A) para conocerla? Santifícate, prepárate, Íntima con Dios, habla con Espíritu Santo diariamente y disfruta, aprende a ser Feliz a los pies de Jesús y entonces antes de que tu la pidas a Dios, El mismo ya estará diciéndote: “ponte tus mejores vestidos porque HOY conocerás a la persona que he Creado y diseñado especialmente para TI.”
¿Estas lista(o)?

Pastor Alejandro Rivas

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