Carta a mi futuro marido

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Si estás leyendo esta carta, es porque algún día puede que seas mi marido. Últimamente mi mente y mi corazón han estado llenos de pensamientos de tí y de la familia que algún día compartiremos. Me pregunto dónde estás y qué estarás haciendo. ¿Estás saliendo con alguna otra chica? Las relaciones de hoy en día están tan llenas de presión, ¿verdad? A lo que me refiero es que los jóvenes piensan que salir es lo mismo que estar casados, con la expectativa de compromiso inmediato y relaciones sexuales. He oído que es más fácil compartir tu cuerpo que tu alma. Es tan triste que nos enseñen cómo compartir nuestro cuerpo con personas del sexo opuesto, pero no nos enseñan como compartir nuestros corazones y nuestra alma. Eso me parece totalmente contrario.

Las tentaciones que nos esperan son reales y se lo difícil que será mantener la castidad. Yo también he sentido la tentación, pero entonces pienso en tí, y quiero que nuestra noche de bodas sea perfecta. En algún punto en nuestro futuro nuestros caminos se cruzarán y pasaremos el resto de nuestra vida casados. Sería una pena tener que vivir con todo lo que acarrea el haber tenido relaciones sexuales con otras personas.

Tú fuiste creado para ser amado (amado incondicionalmente) y así es como te prometo que te amaré. Donde hayas estado antes de hoy… todo eso queda en el pasado y ahí se quedará. Tal vez no sabías que yo existía, pero ya lo sabes, y la manera en la que tú vives tu vida de hoy en adelante me importa muchísimo.

Ya se que los medios de comunicación, tus amigos y todo el mundo te dicen que las relaciones sexuales antes del matrimonio no importan mucho mientras se practiquen con preservativo. Pero la verdad es que las únicas relaciones sexuales sin peligro son entre marido y mujer. Entre las enfermedades venéreas, el aborto, las cicatrices emocionales y los adolescentes que terminan siendo padres antes de estar preparados, las relaciones sexuales antes del matrimonio dejan cicatrices que son muy difíciles o incluso imposibles de curar.

Puede que a muchos les parezca absurdo que te pida que pienses acerca de nuestro futuro. Te dirán que vivas tu día a día. Yo estoy de acuerdo con vivir día a día, pero pensar en el futuro te puede ayudar a evitar decisiones que alteren tu futuro (nuestro futuro) de forma negativa. Yo quiero que te aproveches de todas las experiencias que te ofrezca la vida: viaja, encuéntrate a tí mismo, vete a la luna si te parece. Sácale provecho al tiempo que tienes para aprender todo lo que puedas. Todo eso hará que nuestro matrimonio sea más sólido. Tan solo te pido que no pongas en peligro nuestro amor.

Ser hombre tiene que ser difícil. Algunos hombres intentan hacerse más hombres en contra de su buen juicio. Las relaciones sexuales antes del matrimonio no os hacen más hombres. Solamente os hacen actuar como niños pequeños que no saben como controlarse. Ese tipo de hombre no es el que yo me merezco, ese no es el hombre que yo quiero en mi vida. Yo quiero a un hombre que no comprometa a su familia y que piense primero en mí, incluso antes de haberme conocido: un hombre que tenga un carácter.

¿Vas a esperarme desde hoy en adelante? Como dije antes, donde hayas estado antes es cosa del pasado, pero a donde vayas afectará nuestro futuro. Necesito saber que has aprendido a controlarte. Necesito estar segura de que piensas que merece la pena esperarme. Necesito saber que tú eres un hombre que respeta y quiere a las mujeres, a todas las mujeres. La chica con la que estás saliendo ahora mismo, algún día puede que sea la esposa de otro hombre y espero que puedas entender y respetar eso.

El amor verdadero no es una emoción o un sentimiento provisional. Las emociones y sentimientos cambian, a veces a diario. Pero el amor verdadero, el amor incondicional es para siempre.

El otro día conocí a un matrimonio que llevaban casados 50 años, tenían siete hijos, 23 nietos, y siete bisnietos. Actuaban como novios. Les pregunte como lo consiguieron cuando hay tantos matrimonios que acaban mal. ¿Sabes lo que me dijeron? “Ella sabe que no soy perfecto pero todavía me quiere. Somos nuestros mejores amigos.” ¿No es fantástico? Eso es lo que yo quiero. Quiero que seamos los mejores amigos. Cuando estés conmigo, quiero que te sientas totalmente libre para ser tu mismo.

Por favor, lee esta carta a menudo. Me siento impaciente por conocerte. Gracias por esperarme. Te prometo que merecerá la pena.

Con amor,

Tu futura esposa.

Fuente: American Life League