35 preguntas para saber si estás preparado para el matrimonio

Muchas personas están obsesionadas con conseguir una pareja lo antes posible y casarse. Casarse no es malo, pero a veces se hace por las razones equivocadas (tener sexo, no sentirse solos, salir de casa de los padres, etc) y si uno se casa por las razones equivocadas, obviamente el matrimonio no va a ser fácil.

Con frecuencia tendemos a buscar a la persona idónea para compartir nuestra vida, pero pocas veces nos preguntamos si nosotros somos esa persona idónea para alguien más. Es muy fácil sentarse de brazos cruzados a esperar a la persona “perfecta”, pero no estar preparándose para serlo. En cierta ocasión leí una frase que me hizo pensar: “Tu ayuda idónea jamás llegará si tú no eres idóneo, pues Dios no pondrá en brazos de cualquiera a uno de sus hijos/as”. Si te adelantas y te casas por las razones equivocadas sin tener tu carácter preparado para el matrimonio te aseguro que vas a tener grandes problemas, y es posible que hasta un divorcio. A continuación te propongo unas preguntas para que te examines a ti mismo y decidas si estás preparado para el matrimonio o no. Sigue leyendo

Anuncios

Consejos para saber cómo elegir pareja

Quédate con el que te haga espacio en su corazón, porque espacio en su cama te lo ofrece cualquiera. Quédate con esa persona que sin tocarte, te haga sentir todo…  Quédate con quien conozca la peor versión de ti y en vez de irse, se quede y te ayude a ser mejor.  

Quédate con quien te siga buscando y conquistando, aunque ya te tenga. Quédate con quien no sientes la necesidad de revisarle el teléfono móvil, eso se llama confianza. Quédate con quien escribe en tu alma.                                                                                                                                                                                   

Quédate con quien se enamore de tus tristezas, heridas y cicatrices. Que de la sonrisa, la mirada y el cuerpo, se enamora cualquiera. Quédate con quien te piense a cada minuto, y te haga reir a cada instante. Quédate con quien está contigo por lo que eres, NO por lo que quiere que seas…   Quédate con quien entienda tu locura y no quiera cambiarla. Quédate con quien te quiera en las malas, porque en las buenas lo hace cualquiera. Quédate con quien te haga sonreír a todas horas, te haga un espacio en su día y te extrañe todo el tiempo.

Quédate con esa persona que no pueda estar un día sin hablarte. Quédate con quien te haga sentir algo especial. Quédate con quien sea capaz de quitarte los miedos sin que tú se lo pidas.Quédate con quien te da varios motivos para sonreír y ninguno para sufrir. Quédate con quién te haga perder la noción del tiempo, no con quién te haga perder el tiempo. Quédate con quien sepa lo insoportable que puedes llegar a ser y aun así te acepte.

Quédate con quien te deje sin dudas, porque sin ropa te deja cualquiera. Quédate con quien bese las heridas que nadie tocó y ame los defectos que nadie aceptó. Quédate con quien conozca todos tus errores y aun así quiera sacarte una sonrisa. Quédate con quien te alcance, no con quien te pida que lo esperes… Quédate con quien nunca tiene excusas y siempre tiene tiempo para ti. Quédate con quién te haga comprender por qué no funcionó con nadie más.

Quédate con quien a pesar de haberse enojado contigo, te busque y te mande mensajes bonitos. Quédate con quien te cuide y se preocupe por ti… aún en la distancia. Quédate con quien te haga sonreír a todas horas, te haga un espacio en su día y te extrañe todo el tiempo. Quédate con quien “sabe lo que tiene” cuando te tiene. Quédate con la persona que te haga sentir algo importante en su vida. Quédate con quien te haga sentir que los lunes son viernes. Quédate con el que esté dispuesto a darlo todo por ti.
Sigue leyendo

El sexo es sagrado y un regalo de Dios

Eduardo Verástegui castidad santidad sexo regalo de dios

Portador de unos ojos azules profundos como la inmensidad del cielo, de un físico impresionante y de una personalidad atractiva, el protagonista de nuestra historia lleva 13 años de castidad.

De los 18 a los 28 años, Eduardo, tuvo entre sus sábanas a todas las mujeres que deseó. Y no sólo mujeres, sino fama, dinero y otros placeres… hasta que conoció a Dios y su vida cambió.

Este mexicano de cuna, fue cantante, actor y modelo durante una década. Estando en la cumbre de su carrera, concretamente en el año 2003, decidió estudiar inglés para triunfar en Hollywood, pero lo que no sospechaba es que su profesora cambiaría para siempre su vida.

Como él mismo declara no era feliz:

“Después de diez años de carrera, de lograr todos esos sueños que pensé me iban a dar la felicidad, de haber llegado de un pueblo chiquito a Hollywood, de hacer una película en inglés, de tener doce managers, publicistas, agentes, abogados, todo tipo de personas trabajando para mí me di cuenta de que no era feliz”
Sigue leyendo