El hombre que te mereces

El amor que te mereces es mucho más que un nuevo éxito de Hollywood, es mucho más que una canción famosa, es mucho más que una carta de amor llena de promesas.

Te mereces un hombre que esté dispuesto a solucionar toda diferencia y conflicto que encuentren en el camino. Alguien que quiera tomar tu mano y guiarte cuando no conozcas la ruta y alguien que también quiera seguirte. Alguien que apoye tus metas y tus ambiciones, alguien que crea que eres maravillosa sin importar como te veas.

El amor que te mereces es un amor que no sepa de condiciones, un amor que se niegue a decirte “te amaré sólo si…” o “te amaré más si haces esto o aquello”.

Te mereces un amor que sea, un amor que crezca con el tiempo, un amor que cobije y que comprenda. Te mereces alguien que te adore, que conozca tus defectos y virtudes e incluso esos horribles malos hábitos que tienes o esas partes de ti que no te gustan tanto y que, sin embargo, te ame.

No hablo de alguien que crea que eres perfecta porque la perfección no existe y usualmente sólo causa estragos con su irrealidad, me refiero a alguien que esté dispuesto a verte como el ser humano increíble que eres.

Te mereces alguien que se acuerde de ti, alguien que, aunque haya estado contigo 5 años, siga trayéndote de vez en cuando tu flor favorita o tu sabor favorito de galletas simplemente porque lo vio y no pudo evitar pensar en ti. Sigue leyendo

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Algunas reflexiones sobre el enamoramiento y el amor

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El enamoramiento es la expresión imperfecta del amor humano y el sentimiento que lo causa es físico, corporal, y por tanto, temporal y tendiente a desaparecer en cualquier instante.

En el enamoramiento sólo cuentan los sentimientos que se expresan generalmente a través del cuerpo, y los ojos. Es una atracción a nivel hormonal, químico y emocional, y todo esto puede cambiar de un momento a otro…es fugaz, inestable, temporal. Hoy siento de este modo, mañana tal vez ya no… Los sentimientos son engañosos…el corazón humano es cambiante e inestable.

El enamoramiento empieza por el cuerpo, indudablemente… Sin embargo, el amor tiene su lado espiritual, y esta es su segunda instancia. La primera es corpórea, física, la segunda es espiritual. Busca conocer más de la otra persona, adentrarse en los intrincados recovecos de alma. Buscar, explorar, encontrar puntos de unión, lazos espirituales que sostendrán a los sentimientos que les precedieron. La ausencia de puntos de contacto profundos, espirituales, hará que la relación no sea genuina, sino solo basada en emociones hormonales, sensaciones físicas, sentimientos superficiales. Eso sería vivir de una ilusión de amor porque amor es unión espiritual.

Te necesito para ser quien Dios quiere que yo sea para tí. Dios tiene que ser la base de una relación. No quita las emociones; las sostiene, las afirma, las fortalece para que no cambien, para que no pasen y se esfumen. Dios le imprime trascendencia al amor humano y le da su sentido verdadero.El amor humano es imperfecto, tendiente a permanecer en lo temporal, finito. Hoy día los divorcios son mas que los casamientos. El problema es que la relación no se sostiene en el espíritu. Si Dios no esta en una relación corre el riesgo de basarse en las emociones, y, aunque no se pueda creer, se puede vivir toda la vida así, de una ilusión, creyendo que se encontró el amor, cuando eso no es así..¿Cual es, pues, el criterio para conocer si estoy con la persona adecuada?
El criterio es la guía del espíritu de Dios. Sabiendo que el amor humano no es el amor que satisface la vida, ni que le da sentido, ni que le da rumbo, o que satisface la sed de un alma solitaria, vacía y angustiada. El amor humano es necesario; pero no es la prioridad existencial del hombre. EL mundo dice: Ella/el es la razón de mi vida. Es romántico, pero expresa un modo de pensar que no es conveniente. Porque si esto es así, literalmente, la ausencia de esa persona sería la causa de un suicidio.-y sabemos que sucede y en grandes cantidades, tristemente-

Una vida espiritual fuerte, fundada en verdades y principios Bíblicos son la estructura espiritual que sostendrá toda relación duradera y revelará la autenticidad de los sentimientos y emociones manifestadas.

Una mente llena de Dios, es el timón del corazón.

Es su guía. Una mente llena de Dios, con convicciones firmes, estabiliza las emociones, les da el lugar que tienen que ocupar. Una mente llena de Dios asienta las directrices, los criterios, los fundamentos de lo que sentimos. Sansón era un joven sin fundamentos. De mente débil. Su corazón le domino a placer. Sansón era un joven que se enamoraba hoy de esta chica, mañana de esta otra. Era un barco abandonado a una tempestad de emociones y estímulos sentimentales. No tenía timón. Iba en cualquier dirección. La dirección que su corazón le decía. Su corazón lleno de emociones carnales porque no había una mente llena de Dios, del espíritu de Dios que le diera el poder y la guía a sus sentimientos. Sansón hubiera jurado que estaba completamente enamorado de cada chica que tuvo. Sin nunca saber que en realidad el amor verdadero es espiritual porque es la única unión que permanece porque esta fundada en quien nunca cambia. Dios.

Diferencias entre estar enamorado y amar

enamorarse

Paul Hudson, filósofo, escritor y empresario, expone varias diferencias entre estar enamorado y amar realmente a una persona. El enamoramiento es un estado transitorio en el cual una persona se siente profundamente atraída por otra. Pero amar de verdad a alguien va mucho más allá de esta “emoción”.

“Me tomó mucho tiempo aprender la diferencia entre estar enamorado y realmente amar a una persona”, explicó, añadiendo que “los corazones se rompen repetidamente a lo largo de los años, y aunque me hubiera gustado que el dolor se pudiera haber evitado, las experiencias me enseñaron más que cualquier libro o clase”, añadió.

Asimismo, indicó que -como muchos de nosotros- él creció entre los cuentos de hadas e historias de amor que enseñan que estar enamorado y amar son la misma cosa. “Eso no podría estar más lejos de la verdad”, enfatiza.

“Estar enamorado de alguien y amar a una persona son dos cosas diferentes. Entender la diferencia y ser capaz de aplicar los conocimientos a tus propias relaciones es clave para construir una relación duradera”, señala.

Cuando estás enamorado de alguien, tus emociones están siempre en lo más alto.

Paul dice que cuando estás enamorado “tu cerebro está produciendo el más asombroso cóctel químico, haciendo que te sientas como si estuvieras flotando en lo alto de una nube. Estás como flotando sólo por estar enamorado de una persona y es una sensación que no quieres que nunca se vaya”. Pero aunque nadie quiere bajarse de esa nube, el problema es que inevitablemente en algún momento te vendrás abajo.

Cuando amas a alguien, tus emociones se asientan y luego fluctúan.

“Amar a alguien no se trata tanto de las emociones, se trata más de los pensamientos”, afirma Paul, agregando que “pensar en alguien, desearle lo mejor, hacer lo posible para que él o ella sea feliz y cuidar a esa persona tanto como a ti mismo, eso es el amor. Las emociones que vienen con ello, son sólo beneficios”, explica.

“Una vez que haya pasado la etapa de enamoramiento, amarás realmente. Tienes que aprender a dejar de lado ese estado de emoción al límite, para lidiar con emociones más estables, que algunas veces sufren fluctuaciones. Estas últimas no tienen tanto que ver con las emociones del enamoramiento”, enfatiza.

Cuando estás enamorado de alguien, estás apuntando a un objetivo.

“Eso es lo que hace que el enamoramiento sea tan emocionante, el anhelo constante por más. Quieres pasar más tiempo con esta persona, conocerla mejor, estar con esta persona tanto como sea posible. Siempre quieres tener más, y quieres construir una relación cada vez más seria”, dice Paul.

Cuando amas a alguien, no te apresuras por llegar a la meta.

“El objetivo que tenías ya no existe porque ya lo has alcanzado. Esto suele asustar a la gente, ya que comienza a sentir la necesidad de seguir avanzando”, manifiesta Paul.

Pero “por desgracia, todo en el universo es finito. No se puede avanzar y continuar construyendo siempre algo más grande. Lo único que puedes hacer es seguir reforzando lo que ya tienes”, expresa.

Amar a alguien “no sólo es comprender que lo que tienes es todo lo que necesitas, sino que tienes ganas de fortalecer ese vínculo de manera indefinida”, puntualiza.

Cuando estás enamorado de alguien, piensas que te importa más esa persona de lo que realmente es.

Paul asegura que “enamorarse es mucho, mucho más fácil que amar. Cuando estás enamorado, los químicos en el cerebro y el cuerpo te hacen sentir como si esa persona fuera la mejor del mundo. Crees que esta persona es la más increíble que has encontrado”.“Lamentablemente, esta forma de pensar por lo general desaparece tan pronto como los químicos desaparecen. Entonces te quedas perdido y confundido”, añade.

Cuando amas a alguien, te preocupas por esa persona más de lo que piensas.

“Estar enamorado es fácilmente reconocible, ya que te hace sentir un anhelo constante, una necesidad constante. Amar, por otra parte, no te dará esos recordatorios constantes”, indica.

“Sin embargo, la vida siempre logra darnos esos recordatorios. La vida suele alejar a la gente de nosotros, dañarla, y, a veces incluso se la lleva para siempre”, afirma.

Pero, “cuando realmente amas a alguien, esos momentos de separación y pérdida abruman con emoción. La gente suele olvidar lo mucho que ama a una persona o no se da cuenta de lo mucho que la ama, hasta que la vida los obliga a recordar”, concluye.

Cuando estás enamorado de alguien, puedes desenamorarte de esa persona.

“Todo lo que sube tiene que bajar”, dice Paul y explica que enamorarte es tan fácil como desenamorarte. “El enamoramiento es en su mayoría una creación de nuestra mente. Nos permitimos enamorarnos al idealizar a la persona y a la relación. Cuando estás enamorado, la realidad no siempre se alinea con tu versión de la misma”, agrega.

 Cuando amas a alguien, nunca dejas de amar a esa persona

“Amar a una persona es algo que define en parte la persona que eres. Aquellos que amamos, por los que nos preocupamos, aquellos que significan el mundo para nosotros, y que han afectado nuestras vidas, son los que en realidad nunca nos dejan”, dice.

“Pueden irse de nuestras vidas, pero nunca de nuestras mentes. Su memoria, pensar en ellos, nos hace sentir emociones fuertes. Su presencia en nuestras vidas ha tenido una influencia tan increíble que, gracias a ellos, somos personas diferentes. Cuando amas a alguien, no se puede dejar de amar a esa persona porque sería exigirte que dejes de amar a una parte de ti mismo” finaliza.

Fuente: Bio Bio Chile

Carta a mi futuro marido

carta futuro esposo

Si estás leyendo esta carta, es porque algún día puede que seas mi marido. Últimamente mi mente y mi corazón han estado llenos de pensamientos de tí y de la familia que algún día compartiremos. Me pregunto dónde estás y qué estarás haciendo. ¿Estás saliendo con alguna otra chica? Las relaciones de hoy en día están tan llenas de presión, ¿verdad? A lo que me refiero es que los jóvenes piensan que salir es lo mismo que estar casados, con la expectativa de compromiso inmediato y relaciones sexuales. He oído que es más fácil compartir tu cuerpo que tu alma. Es tan triste que nos enseñen cómo compartir nuestro cuerpo con personas del sexo opuesto, pero no nos enseñan como compartir nuestros corazones y nuestra alma. Eso me parece totalmente contrario.

Las tentaciones que nos esperan son reales y se lo difícil que será mantener la castidad. Yo también he sentido la tentación, pero entonces pienso en tí, y quiero que nuestra noche de bodas sea perfecta. En algún punto en nuestro futuro nuestros caminos se cruzarán y pasaremos el resto de nuestra vida casados. Sería una pena tener que vivir con todo lo que acarrea el haber tenido relaciones sexuales con otras personas.

Tú fuiste creado para ser amado (amado incondicionalmente) y así es como te prometo que te amaré. Donde hayas estado antes de hoy… todo eso queda en el pasado y ahí se quedará. Tal vez no sabías que yo existía, pero ya lo sabes, y la manera en la que tú vives tu vida de hoy en adelante me importa muchísimo.

Ya se que los medios de comunicación, tus amigos y todo el mundo te dicen que las relaciones sexuales antes del matrimonio no importan mucho mientras se practiquen con preservativo. Pero la verdad es que las únicas relaciones sexuales sin peligro son entre marido y mujer. Entre las enfermedades venéreas, el aborto, las cicatrices emocionales y los adolescentes que terminan siendo padres antes de estar preparados, las relaciones sexuales antes del matrimonio dejan cicatrices que son muy difíciles o incluso imposibles de curar.

Puede que a muchos les parezca absurdo que te pida que pienses acerca de nuestro futuro. Te dirán que vivas tu día a día. Yo estoy de acuerdo con vivir día a día, pero pensar en el futuro te puede ayudar a evitar decisiones que alteren tu futuro (nuestro futuro) de forma negativa. Yo quiero que te aproveches de todas las experiencias que te ofrezca la vida: viaja, encuéntrate a tí mismo, vete a la luna si te parece. Sácale provecho al tiempo que tienes para aprender todo lo que puedas. Todo eso hará que nuestro matrimonio sea más sólido. Tan solo te pido que no pongas en peligro nuestro amor.

Ser hombre tiene que ser difícil. Algunos hombres intentan hacerse más hombres en contra de su buen juicio. Las relaciones sexuales antes del matrimonio no os hacen más hombres. Solamente os hacen actuar como niños pequeños que no saben como controlarse. Ese tipo de hombre no es el que yo me merezco, ese no es el hombre que yo quiero en mi vida. Yo quiero a un hombre que no comprometa a su familia y que piense primero en mí, incluso antes de haberme conocido: un hombre que tenga un carácter.

¿Vas a esperarme desde hoy en adelante? Como dije antes, donde hayas estado antes es cosa del pasado, pero a donde vayas afectará nuestro futuro. Necesito saber que has aprendido a controlarte. Necesito estar segura de que piensas que merece la pena esperarme. Necesito saber que tú eres un hombre que respeta y quiere a las mujeres, a todas las mujeres. La chica con la que estás saliendo ahora mismo, algún día puede que sea la esposa de otro hombre y espero que puedas entender y respetar eso.

El amor verdadero no es una emoción o un sentimiento provisional. Las emociones y sentimientos cambian, a veces a diario. Pero el amor verdadero, el amor incondicional es para siempre.

El otro día conocí a un matrimonio que llevaban casados 50 años, tenían siete hijos, 23 nietos, y siete bisnietos. Actuaban como novios. Les pregunte como lo consiguieron cuando hay tantos matrimonios que acaban mal. ¿Sabes lo que me dijeron? “Ella sabe que no soy perfecto pero todavía me quiere. Somos nuestros mejores amigos.” ¿No es fantástico? Eso es lo que yo quiero. Quiero que seamos los mejores amigos. Cuando estés conmigo, quiero que te sientas totalmente libre para ser tu mismo.

Por favor, lee esta carta a menudo. Me siento impaciente por conocerte. Gracias por esperarme. Te prometo que merecerá la pena.

Con amor,

Tu futura esposa.

Fuente: American Life League

¿Cómo elegir pareja según la voluntad de Dios?

Os pido paciencia para leer este post porque es un poco largo pero merece la pena. Lo encontré ayer buscando material para publicar en el blog y quedé impactada con su lectura. Quiero compartirlo con todos vosotros para que no caigáis en el error de rechazar a la persona que Dios tiene elegida para vosotros. Puede que llegue un momento en vuestras vidas en el que veáis claramente que Dios ha puesto una persona especial para acercaros más a él. Llegado el momento puede que estéis llenos de dudas y acabéis por rechazar a esa persona y rechazar por lo tanto la voluntad sentimental de Dios para vuestra vida, y arruinar vuestra vida sentimental por no haber escuchado la voz de Dios.

En el mundo cristiano, las parejas se eligen por guía del Espíritu Santo. No se eligen por gusto propio. Eso no quiere decir que Dios nos va a elegir alguien que no nos guste en absoluto. Sino que quiere decir que cuándo nos guste alguien pero no es el elegido por Dios para estar con nosotros debemos dejarlo pasar, pese a que esa persona también le gustemos. Es así. La fe es un sacrificio constante y debemos dejar de lado parejas que se formaron sin su voluntad o que todavía no se crearon pero que están por fundarse. Muchos no quieren hacer eso. Es decir no quieren abandonar sus sentimientos. Pero si Dios lo quiere deben hacer el sacrificio.

Las parejas Dios las decide desde el cielo. Y los llamados por Dios para ser novios y más adelante esposos, se dan cuenta por revelaciones de esa decisión de Dios (oración…) . Dios nunca quiere que las parejas que él armó desde el cielo se resistan uno al otro. Y justamente esto es lo que sucede muchas veces en la iglesia. En el programa de Tv llamado “Terapia del Amor” de Cristiane Cardozo y el pastor Renato Cardozo, se ven muchos de estos casos. El caso es el siguiente : Dios ya dijo desde el cielo que el pastor Marcelo era el candidato perfecto para María. El pastor Marcelo se da cuenta de la decisión divina y va en busca de su amada  María. Y esta, por no conocer que Dios trabaja así, es decir que arma las parejas desde el cielo, hace de todo para no corresponder ese amor. Ni siquiera intenta conocer a Marcelo, aunque le parezca un buen partido. ¿Por qué no acepta el candidato que Dios le eligió?. María da otras escusas como por ejemplo “tengo miedo de que me sean infiel”, “desconfió de los hombres”, “tengo miedo de que no funcione”, “me parece que no es el momento”, “no estoy preparada para eso”, “no me quiero casar”, etc.. Pero si Dios ya mandó desde el cielo a que los dos intenten ser uno para el otro, ¿Por qué  María se resiste y da excusas?. Porque no sabe que Dios arma las parejas desde el cielo y el que te toca te toca.  Si uno quiere hacer su voluntad tiene que aceptar la persona que Dios le eligió.

Cuando te guste alguien lo que debes hacer es pedirle a Dios que te muestre si esa persona es para ti o no. Osea si es el elegido por Dios para que te cases con él. Dios sin duda va a responderte y de alguna manera u otra te va a hacer entender la verdad. Te va a hacer ver que esa persona o es el elegido de Dios para tu vida o no lo es. Es simple.  Sigue leyendo