El hombre que te mereces

el hombre que mereces

El amor que te mereces es mucho más que un nuevo éxito de Hollywood, es mucho más que una canción famosa, es mucho más que una carta de amor llena de promesas.

Te mereces un hombre que esté dispuesto a solucionar toda diferencia y conflicto que encuentren en el camino. Alguien que quiera tomar tu mano y guiarte cuando no conozcas la ruta y alguien que también quiera seguirte. Alguien que apoye tus metas y tus ambiciones, alguien que crea que eres maravillosa sin importar como te veas.

El amor que te mereces es un amor que no sepa de condiciones, un amor que se niegue a decirte “te amaré sólo si…” o “te amaré más si haces esto o aquello”.

Te mereces un amor que sea, un amor que crezca con el tiempo, un amor que cobije y que comprenda. Te mereces alguien que te adore, que conozca tus defectos y virtudes e incluso esos horribles malos hábitos que tienes o esas partes de ti que no te gustan tanto y que, sin embargo, te ame.

No hablo de alguien que crea que eres perfecta porque la perfección no existe y usualmente sólo causa estragos con su irrealidad, me refiero a alguien que esté dispuesto a verte como el ser humano increíble que eres.

Te mereces alguien que se acuerde de ti, alguien que, aunque haya estado contigo 5 años, siga trayéndote de vez en cuando tu flor favorita o tu sabor favorito de galletas simplemente porque lo vio y no pudo evitar pensar en ti.

Te mereces alguien que te extrañe, alguien que aunque tiene su propia vida e intereses (y tú también) a veces necesitará llamarte en la madrugada porque extraña el sonido de tu voz.

Te mereces un amor que te de prioridad, alguien que esté dispuesto de vez en cuando a dejar de lado todos sus planes porque preferiría quedarse contigo y disfrutando de tu compañía. Te mereces a alguien que esté contigo cada vez que lo necesites, un amor tan honesto y puro que nunca tendrás que adivinar que es lo que realmente siente.

Te mereces ser tratada con amor, con cuidado, con respeto. Mereces alguien que quiera hacerte feliz y que quiera ser feliz contigo. Mereces un amor real y no un amor de película, porque esos no siempre se adaptan bien a la vida de verdad. Te mereces esto y mucho más

Tú mereces un hombre, que entienda lo valiosa que eres. Mereces un hombre, que prefiera respetarte por encima de todo a uno que solo quiera usarte como un objeto de placer.

Tú mereces un hombre, que pueda dejar que seas tú la única mujer de su corazón. Tú mereces un hombre, que no solo ame tu belleza física, sino que tus sentimientos sean también la base de su amor por ti.

Tú mereces un hombre, que haga lo que sea por ver tu sonrisa resplandecer en tus días tristes. Tú mereces un hombre, que quiera compartir sus sueños y metas contigo.

Tú mereces un hombre, que se sienta orgulloso de ti por lo que eres y no por cómo te ves. Tú mereces un hombre, que ante todo admire tus únicos gestos que solo el ama con todo corazón.

Tú mereces un hombre, que sueñe con formar un hogar bajo la bendición de Dios a tu lado. Tú mereces un hombre, que desee que sea tu rostro el que vea todas las mañanas. Tú mereces un hombre, que siempre te diga lo mucho que te ama, y lo increíble que eres.

Tú mereces un hombre, que entienda que no eres perfecta, pero que eres la mujer con la que quiere compartir su vida entera. Tú mereces un hombre, que te apoye en todo momento, un hombre que sea capaz de ir al fin del mundo a tu lado.

Tú mereces un hombre, que entienda que la honestidad y la humildad debe ser una regla infalible en su vida. Tú mereces un hombre, que ame tu cuerpo tal y como es, un hombre que no desee cambiar ninguna parte de tu cuerpo, porque para el eres perfecta.

Tú mereces un hombre, que sea un romántico nato, que logre sorprenderte con sus únicos y perfectos detalles. Tú mereces un hombre, que sepa cuando es oportuno hablar y cuando escuchar es lo fundamental.

Tú mereces un hombre, que corra contigo bajo la lluvia o que camine a tu lado con un sol abrazador, esto es opcional dependiendo del clima que se presente; pero necesitas un hombre que no preste atención al clima cuando este a tu lado.

Tú mereces un hombre, que sea capaz de conocerte tan perfectamente sin tu hablar ya él sepa que algo te sucede. Tú mereces un hombre, que sepa decir que si a todas tus locuras e ideas descabelladas.

Tú mereces un hombre, que sepa que sin ti no estaría completo. Tú mereces un hombre, un hombre que solo quiera compartirte con Dios y con nadie más. Tú mereces un hombre, que sepa que son el uno para el otro y ambos para Dios.

Este es el hombre que tú como mujer te mereces, quizás y digas que esos hombres no existen, pero déjame decirte que si los hay. ¡NO TE CONFORMES CON MENOS DE LO QUE TE MERECES!

Fuentes: Upsocl.com y sexualidadj.org

Algunas reflexiones sobre el enamoramiento y el amor

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El enamoramiento es la expresión imperfecta del amor humano y el sentimiento que lo causa es físico, corporal, y por tanto, temporal y tendiente a desaparecer en cualquier instante.

En el enamoramiento sólo cuentan los sentimientos que se expresan generalmente a través del cuerpo, y los ojos. Es una atracción a nivel hormonal, químico y emocional, y todo esto puede cambiar de un momento a otro…es fugaz, inestable, temporal. Hoy siento de este modo, mañana tal vez ya no… Los sentimientos son engañosos…el corazón humano es cambiante e inestable.

El enamoramiento empieza por el cuerpo, indudablemente… Sin embargo, el amor tiene su lado espiritual, y esta es su segunda instancia. La primera es corpórea, física, la segunda es espiritual. Busca conocer más de la otra persona, adentrarse en los intrincados recovecos de alma. Buscar, explorar, encontrar puntos de unión, lazos espirituales que sostendrán a los sentimientos que les precedieron. La ausencia de puntos de contacto profundos, espirituales, hará que la relación no sea genuina, sino solo basada en emociones hormonales, sensaciones físicas, sentimientos superficiales. Eso sería vivir de una ilusión de amor porque amor es unión espiritual.

Te necesito para ser quien Dios quiere que yo sea para tí. Dios tiene que ser la base de una relación. No quita las emociones; las sostiene, las afirma, las fortalece para que no cambien, para que no pasen y se esfumen. Dios le imprime trascendencia al amor humano y le da su sentido verdadero.El amor humano es imperfecto, tendiente a permanecer en lo temporal, finito. Hoy día los divorcios son mas que los casamientos. El problema es que la relación no se sostiene en el espíritu. Si Dios no esta en una relación corre el riesgo de basarse en las emociones, y, aunque no se pueda creer, se puede vivir toda la vida así, de una ilusión, creyendo que se encontró el amor, cuando eso no es así..¿Cual es, pues, el criterio para conocer si estoy con la persona adecuada?
El criterio es la guía del espíritu de Dios. Sabiendo que el amor humano no es el amor que satisface la vida, ni que le da sentido, ni que le da rumbo, o que satisface la sed de un alma solitaria, vacía y angustiada. El amor humano es necesario; pero no es la prioridad existencial del hombre. EL mundo dice: Ella/el es la razón de mi vida. Es romántico, pero expresa un modo de pensar que no es conveniente. Porque si esto es así, literalmente, la ausencia de esa persona sería la causa de un suicidio.-y sabemos que sucede y en grandes cantidades, tristemente-

Una vida espiritual fuerte, fundada en verdades y principios Bíblicos son la estructura espiritual que sostendrá toda relación duradera y revelará la autenticidad de los sentimientos y emociones manifestadas.

Una mente llena de Dios, es el timón del corazón.

Es su guía. Una mente llena de Dios, con convicciones firmes, estabiliza las emociones, les da el lugar que tienen que ocupar. Una mente llena de Dios asienta las directrices, los criterios, los fundamentos de lo que sentimos. Sansón era un joven sin fundamentos. De mente débil. Su corazón le domino a placer. Sansón era un joven que se enamoraba hoy de esta chica, mañana de esta otra. Era un barco abandonado a una tempestad de emociones y estímulos sentimentales. No tenía timón. Iba en cualquier dirección. La dirección que su corazón le decía. Su corazón lleno de emociones carnales porque no había una mente llena de Dios, del espíritu de Dios que le diera el poder y la guía a sus sentimientos. Sansón hubiera jurado que estaba completamente enamorado de cada chica que tuvo. Sin nunca saber que en realidad el amor verdadero es espiritual porque es la única unión que permanece porque esta fundada en quien nunca cambia. Dios.

Diferencias entre estar enamorado y amar

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Paul Hudson, filósofo, escritor y empresario, expone varias diferencias entre estar enamorado y amar realmente a una persona. El enamoramiento es un estado transitorio en el cual una persona se siente profundamente atraída por otra. Pero amar de verdad a alguien va mucho más allá de esta “emoción”.

“Me tomó mucho tiempo aprender la diferencia entre estar enamorado y realmente amar a una persona”, explicó, añadiendo que “los corazones se rompen repetidamente a lo largo de los años, y aunque me hubiera gustado que el dolor se pudiera haber evitado, las experiencias me enseñaron más que cualquier libro o clase”, añadió.

Asimismo, indicó que -como muchos de nosotros- él creció entre los cuentos de hadas e historias de amor que enseñan que estar enamorado y amar son la misma cosa. “Eso no podría estar más lejos de la verdad”, enfatiza.

“Estar enamorado de alguien y amar a una persona son dos cosas diferentes. Entender la diferencia y ser capaz de aplicar los conocimientos a tus propias relaciones es clave para construir una relación duradera”, señala.

Cuando estás enamorado de alguien, tus emociones están siempre en lo más alto.

Paul dice que cuando estás enamorado “tu cerebro está produciendo el más asombroso cóctel químico, haciendo que te sientas como si estuvieras flotando en lo alto de una nube. Estás como flotando sólo por estar enamorado de una persona y es una sensación que no quieres que nunca se vaya”. Pero aunque nadie quiere bajarse de esa nube, el problema es que inevitablemente en algún momento te vendrás abajo.

Cuando amas a alguien, tus emociones se asientan y luego fluctúan.

“Amar a alguien no se trata tanto de las emociones, se trata más de los pensamientos”, afirma Paul, agregando que “pensar en alguien, desearle lo mejor, hacer lo posible para que él o ella sea feliz y cuidar a esa persona tanto como a ti mismo, eso es el amor. Las emociones que vienen con ello, son sólo beneficios”, explica.

“Una vez que haya pasado la etapa de enamoramiento, amarás realmente. Tienes que aprender a dejar de lado ese estado de emoción al límite, para lidiar con emociones más estables, que algunas veces sufren fluctuaciones. Estas últimas no tienen tanto que ver con las emociones del enamoramiento”, enfatiza.

Cuando estás enamorado de alguien, estás apuntando a un objetivo.

“Eso es lo que hace que el enamoramiento sea tan emocionante, el anhelo constante por más. Quieres pasar más tiempo con esta persona, conocerla mejor, estar con esta persona tanto como sea posible. Siempre quieres tener más, y quieres construir una relación cada vez más seria”, dice Paul.

Cuando amas a alguien, no te apresuras por llegar a la meta.

“El objetivo que tenías ya no existe porque ya lo has alcanzado. Esto suele asustar a la gente, ya que comienza a sentir la necesidad de seguir avanzando”, manifiesta Paul.

Pero “por desgracia, todo en el universo es finito. No se puede avanzar y continuar construyendo siempre algo más grande. Lo único que puedes hacer es seguir reforzando lo que ya tienes”, expresa.

Amar a alguien “no sólo es comprender que lo que tienes es todo lo que necesitas, sino que tienes ganas de fortalecer ese vínculo de manera indefinida”, puntualiza.

Cuando estás enamorado de alguien, piensas que te importa más esa persona de lo que realmente es.

Paul asegura que “enamorarse es mucho, mucho más fácil que amar. Cuando estás enamorado, los químicos en el cerebro y el cuerpo te hacen sentir como si esa persona fuera la mejor del mundo. Crees que esta persona es la más increíble que has encontrado”.“Lamentablemente, esta forma de pensar por lo general desaparece tan pronto como los químicos desaparecen. Entonces te quedas perdido y confundido”, añade.

Cuando amas a alguien, te preocupas por esa persona más de lo que piensas.

“Estar enamorado es fácilmente reconocible, ya que te hace sentir un anhelo constante, una necesidad constante. Amar, por otra parte, no te dará esos recordatorios constantes”, indica.

“Sin embargo, la vida siempre logra darnos esos recordatorios. La vida suele alejar a la gente de nosotros, dañarla, y, a veces incluso se la lleva para siempre”, afirma.

Pero, “cuando realmente amas a alguien, esos momentos de separación y pérdida abruman con emoción. La gente suele olvidar lo mucho que ama a una persona o no se da cuenta de lo mucho que la ama, hasta que la vida los obliga a recordar”, concluye.

Cuando estás enamorado de alguien, puedes desenamorarte de esa persona.

“Todo lo que sube tiene que bajar”, dice Paul y explica que enamorarte es tan fácil como desenamorarte. “El enamoramiento es en su mayoría una creación de nuestra mente. Nos permitimos enamorarnos al idealizar a la persona y a la relación. Cuando estás enamorado, la realidad no siempre se alinea con tu versión de la misma”, agrega.

 Cuando amas a alguien, nunca dejas de amar a esa persona

“Amar a una persona es algo que define en parte la persona que eres. Aquellos que amamos, por los que nos preocupamos, aquellos que significan el mundo para nosotros, y que han afectado nuestras vidas, son los que en realidad nunca nos dejan”, dice.

“Pueden irse de nuestras vidas, pero nunca de nuestras mentes. Su memoria, pensar en ellos, nos hace sentir emociones fuertes. Su presencia en nuestras vidas ha tenido una influencia tan increíble que, gracias a ellos, somos personas diferentes. Cuando amas a alguien, no se puede dejar de amar a esa persona porque sería exigirte que dejes de amar a una parte de ti mismo” finaliza.

Fuente: Bio Bio Chile

Carta a mi futuro marido

carta futuro esposo

Si estás leyendo esta carta, es porque algún día puede que seas mi marido. Últimamente mi mente y mi corazón han estado llenos de pensamientos de tí y de la familia que algún día compartiremos. Me pregunto dónde estás y qué estarás haciendo. ¿Estás saliendo con alguna otra chica? Las relaciones de hoy en día están tan llenas de presión, ¿verdad? A lo que me refiero es que los jóvenes piensan que salir es lo mismo que estar casados, con la expectativa de compromiso inmediato y relaciones sexuales. He oído que es más fácil compartir tu cuerpo que tu alma. Es tan triste que nos enseñen cómo compartir nuestro cuerpo con personas del sexo opuesto, pero no nos enseñan como compartir nuestros corazones y nuestra alma. Eso me parece totalmente contrario.

Las tentaciones que nos esperan son reales y se lo difícil que será mantener la castidad. Yo también he sentido la tentación, pero entonces pienso en tí, y quiero que nuestra noche de bodas sea perfecta. En algún punto en nuestro futuro nuestros caminos se cruzarán y pasaremos el resto de nuestra vida casados. Sería una pena tener que vivir con todo lo que acarrea el haber tenido relaciones sexuales con otras personas.

Tú fuiste creado para ser amado (amado incondicionalmente) y así es como te prometo que te amaré. Donde hayas estado antes de hoy… todo eso queda en el pasado y ahí se quedará. Tal vez no sabías que yo existía, pero ya lo sabes, y la manera en la que tú vives tu vida de hoy en adelante me importa muchísimo.

Ya se que los medios de comunicación, tus amigos y todo el mundo te dicen que las relaciones sexuales antes del matrimonio no importan mucho mientras se practiquen con preservativo. Pero la verdad es que las únicas relaciones sexuales sin peligro son entre marido y mujer. Entre las enfermedades venéreas, el aborto, las cicatrices emocionales y los adolescentes que terminan siendo padres antes de estar preparados, las relaciones sexuales antes del matrimonio dejan cicatrices que son muy difíciles o incluso imposibles de curar.

Puede que a muchos les parezca absurdo que te pida que pienses acerca de nuestro futuro. Te dirán que vivas tu día a día. Yo estoy de acuerdo con vivir día a día, pero pensar en el futuro te puede ayudar a evitar decisiones que alteren tu futuro (nuestro futuro) de forma negativa. Yo quiero que te aproveches de todas las experiencias que te ofrezca la vida: viaja, encuéntrate a tí mismo, vete a la luna si te parece. Sácale provecho al tiempo que tienes para aprender todo lo que puedas. Todo eso hará que nuestro matrimonio sea más sólido. Tan solo te pido que no pongas en peligro nuestro amor.

Ser hombre tiene que ser difícil. Algunos hombres intentan hacerse más hombres en contra de su buen juicio. Las relaciones sexuales antes del matrimonio no os hacen más hombres. Solamente os hacen actuar como niños pequeños que no saben como controlarse. Ese tipo de hombre no es el que yo me merezco, ese no es el hombre que yo quiero en mi vida. Yo quiero a un hombre que no comprometa a su familia y que piense primero en mí, incluso antes de haberme conocido: un hombre que tenga un carácter.

¿Vas a esperarme desde hoy en adelante? Como dije antes, donde hayas estado antes es cosa del pasado, pero a donde vayas afectará nuestro futuro. Necesito saber que has aprendido a controlarte. Necesito estar segura de que piensas que merece la pena esperarme. Necesito saber que tú eres un hombre que respeta y quiere a las mujeres, a todas las mujeres. La chica con la que estás saliendo ahora mismo, algún día puede que sea la esposa de otro hombre y espero que puedas entender y respetar eso.

El amor verdadero no es una emoción o un sentimiento provisional. Las emociones y sentimientos cambian, a veces a diario. Pero el amor verdadero, el amor incondicional es para siempre.

El otro día conocí a un matrimonio que llevaban casados 50 años, tenían siete hijos, 23 nietos, y siete bisnietos. Actuaban como novios. Les pregunte como lo consiguieron cuando hay tantos matrimonios que acaban mal. ¿Sabes lo que me dijeron? “Ella sabe que no soy perfecto pero todavía me quiere. Somos nuestros mejores amigos.” ¿No es fantástico? Eso es lo que yo quiero. Quiero que seamos los mejores amigos. Cuando estés conmigo, quiero que te sientas totalmente libre para ser tu mismo.

Por favor, lee esta carta a menudo. Me siento impaciente por conocerte. Gracias por esperarme. Te prometo que merecerá la pena.

Con amor,

Tu futura esposa.

Fuente: American Life League

¿Cómo elegir pareja según la voluntad de Dios?

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Os pido paciencia para leer este post porque es un poco largo pero merece la pena. Lo encontré ayer buscando material para publicar en el blog y quedé impactada con su lectura. Quiero compartirlo con todos vosotros para que no caigáis en el error de rechazar a la persona que Dios tiene elegida para vosotros. Puede que llegue un momento en vuestras vidas en el que veáis claramente que Dios ha puesto una persona especial para acercaros más a él. Llegado el momento puede que estéis llenos de dudas y acabéis por rechazar a esa persona y rechazar por lo tanto la voluntad sentimental de Dios para vuestra vida, y arruinar vuestra vida sentimental por no haber escuchado la voz de Dios.

En el mundo cristiano, las parejas se eligen por guía del Espíritu Santo. No se eligen por gusto propio. Eso no quiere decir que Dios nos va a elegir alguien que no nos guste en absoluto. Sino que quiere decir que cuándo nos guste alguien pero no es el elegido por Dios para estar con nosotros debemos dejarlo pasar, pese a que esa persona también le gustemos. Es así. La fe es un sacrificio constante y debemos dejar de lado parejas que se formaron sin su voluntad o que todavía no se crearon pero que están por fundarse. Muchos no quieren hacer eso. Es decir no quieren abandonar sus sentimientos. Pero si Dios lo quiere deben hacer el sacrificio.

Las parejas Dios las decide desde el cielo. Y los llamados por Dios para ser novios y más adelante esposos, se dan cuenta por revelaciones de esa decisión de Dios (oración…) . Dios nunca quiere que las parejas que él armó desde el cielo se resistan uno al otro. Y justamente esto es lo que sucede muchas veces en la iglesia. En el programa de Tv llamado “Terapia del Amor” de Cristiane Cardozo y el pastor Renato Cardozo, se ven muchos de estos casos. El caso es el siguiente : Dios ya dijo desde el cielo que el pastor Marcelo era el candidato perfecto para María. El pastor Marcelo se da cuenta de la decisión divina y va en busca de su amada  María. Y esta, por no conocer que Dios trabaja así, es decir que arma las parejas desde el cielo, hace de todo para no corresponder ese amor. Ni siquiera intenta conocer a Marcelo, aunque le parezca un buen partido. ¿Por qué no acepta el candidato que Dios le eligió?. María da otras escusas como por ejemplo “tengo miedo de que me sean infiel”, “desconfió de los hombres”, “tengo miedo de que no funcione”, “me parece que no es el momento”, “no estoy preparada para eso”, “no me quiero casar”, etc.. Pero si Dios ya mandó desde el cielo a que los dos intenten ser uno para el otro, ¿Por qué  María se resiste y da excusas?. Porque no sabe que Dios arma las parejas desde el cielo y el que te toca te toca.  Si uno quiere hacer su voluntad tiene que aceptar la persona que Dios le eligió.

Cuando te guste alguien lo que debes hacer es pedirle a Dios que te muestre si esa persona es para ti o no. Osea si es el elegido por Dios para que te cases con él. Dios sin duda va a responderte y de alguna manera u otra te va a hacer entender la verdad. Te va a hacer ver que esa persona o es el elegido de Dios para tu vida o no lo es. Es simple.

Dios sabe quién es para nosotros y quien no lo es. Y lo sabe de antemano. A veces ni siquiera nosotros conocemos a nuestras otras mitades en cambio Dios sí. A veces tardamos años en encontrarnos con ellas cuándo Dios ya sabía mucho tiempo atrás quienes eran.  Es así. Son los secretos de Dios que se van revelando a medida de uno avanza su comunión con él.

Si a una persona le gustas y ves que tiene intenciones serias tampoco debes darle una oportunidad por más seductor, galán, guapo, caballeroso, perseverante que sea. Eso no importa delante de Dios. Lo que realmente interesa desde el punto de vista espiritual es que esa persona sea elegida por Dios para estar contigo y para luchar por ti y conquistarte. Si esa persona que es tan insistente y tiene tantas buenas características no viene de parte de Dios, no sirve. Y si te pones de novio con ella o te casas lo único que vas a hacer es sufrir y hacer sufrir al otro. Porque tarde o temprano vas a despertar y darte cuenta de que aquella persona nunca fue para ti en realidad. Y aunque esta continúe siendo la buena persona que era, lo maravilloso, etc., vas a tener que dejarlo si es que realmente quieres agradar a Dios. Dios es el único que puede decirte con quien casarte o ponerte de novio. Ni siquiera puedes decirlo tú, mucho menos tu familia y amigos cercanos.

Esto es algo que ocurre muy a menudo en el mundo espiritual. Abundan testimonios de personas que se pusieron de novios o se casaron por voluntad propia o de la familia o hasta del pastor de su Iglesia y que al final se dieron cuenta de que perdieron el tiempo ya que aquellas personas no eran para ellas. Es así. A veces las personas no se separan porque hay infidelidad sino porque no son el uno para el otro desde el punto de vista espiritual. Cuando uno es incrédulo y no tiene nada con Dios eso no se siente. Pero cuándo uno es de la fe sí, es que Dios habla y nos enseña todo el tiempo que estamos pecando al estar con esa persona que no es para nosotros.

La vida sentimental funciona cuando Dios la aprueba. Y para saber su voluntad lo que hay que hacer es buscar oír su voz, es decir, pedirle que nos hable. Ahí viene la respuesta de Dios dándonos la dirección correcta. Si nos damos cuenta de que la persona que nos gusta no es para nosotros hay que dejarlo pasar. Si vemos que le gustamos a una persona y trata de conquistarnos y no es la elegida por Dios no debemos darle ninguna oportunidad.  ¿para qué lo vamos a hacer si sabemos que no es nuestra otra mitad?.

Nosotros los cristianos tenemos al Espíritu Santo para que nos guíe y nos muestre quien es para nosotros y quien no lo es.  Basta solo buscar la dirección de Dios para darnos cuenta.

Ejemplo de esto que te estoy diciendo es el caso del pastor  Clodomir Santos y su esposa. Ellos se casaron a los siete meses de conocerse. Y se vieron una vez al mes durante ese tiempo. Ella era obrera y él pastor. Se vieron poco tiempo al mes porque el trabajo los apartaba. Pero aun así se casaron sin conocerse mucho. ¿Por qué?. La esposa de Clodomir explica que su matrimonio fue tan rápido porque ella tenía certeza de que su pareja realmente era la persona que Dios eligió para ella. No se guió por sus sentimientos sino por la dirección del Espíritu Santo que colocaba tal seguridad. Esto prueba que lo que te estoy diciendo es verdad. Lo mismo le pasó al pastor Macedo. Él supo que Esther era la elegida por acción de Dios y no por gusto propio.

¿Qué pasa si mi otra mitad según los ojos de Dios no me acepta?

Si yo soy tu otra mitad según los ojos de Dios y tú no me aceptas como tal, pecas. Si Dios dice que yo soy para ti, pero tú niegas eso y actúas como si todavía estuvieras sin pareja, estás pecando. Esto es un pecado sentimental y ocurre mucho hoy en día aun dentro de la iglesia.

Dios es soberano, es dueño de todo lo que hay en la tierra incluido los seres humanos. Es él el Señor de la vida, por lo tanto es el que elige quien puede estar con quien desde el punto de vista sentimental. Y si Dios usando ese derecho de soberanía sobre el hombre dice que yo soy tu otra mitad, tú no debes negarlo.

Si Dios dice que soy tu pareja y tú me tratas como amigo, como compañero de trabajo, pero no como lo que verdaderamente soy delante de Dios (tu otra mitad), pecas.

Dios une las parejas desde el cielo. Y comunica sus decisiones a quienes están atentos a oír su voz. Si Dios quiere que yo esté contigo él me lo tiene que hacer entender para que así yo trate de conquistarte si es que hace falta. Y también te lo que tiene que hacer saber a ti tocando tu entendimiento.

¿Ocurre mucho este tipo de pecado sentimental?

Si, abundan testimonios de  miembros que en su momento se negaron a aceptar la opinión de Dios en la vida sentimental. Hay muchos testimonios de personas que aseguran haberse resistido a la voz de Dios que le enseñaba que tal persona era para ellos. Por ejemplo el caso del pastor Macedo fue así. Él no quiera aceptar a Esther Becerra cuando la conoció. Él cuenta que una voz en su interior lo estaba llevando a mirar a Esther con ojos sentimentales, pero que él se resistía. En su blog confesó, con otras palabras, que con seguridad hizo poner triste al Espíritu Santo durante el tiempo en que se negó a oír su voz, voz que lo llevaba a aceptar tener una relación con Esther.

¿Por qué una persona se niega a aceptar la voluntad de Dios en la vida sentimental?

En los blogs de esposas de pastores,  pastores, miembros, etc., se pueden escuchar o leer muchos motivos. Por ejemplo “miedo a que la otra persona le sea infiel”. Hay personas que no quieren tener nada con nadie, es decir, se cierran en la vida sentimental como un mecanismo de defensa por miedo a sufrir. A lo mejor en la familia tuvieron “malos ejemplos” o simplemente “sufrieron con malas experiencias”, “fracasos”, todo lo que hace que ciertas personas no quieran saber nada con tener una pareja. En muchos casos son gente de la Obra la que piensa así. Obviamente gente no liberada de traumas y problemas del pasado. Hay un caso de una obrera que confesó que no creía en la vida sentimental. Y por eso cuando apareció su otra mitad ella no quería saber nada y lo rechazó (pecó) por mucho tiempo. Es así. Estás cosas pasaron y están pasando hoy.

¿Es grave espiritualmente hablando rechazar a tu otra mitad?

Mucha gente, especialmente aquella que desprecia la vida sentimental o lo toma como algo pecaminoso o sin sentido, piensa que no es grave negarse a hacer la voluntad de Dios en la vida sentimental. Creen que no es pecado negarse a aceptar a la persona que Dios le eligió para ella. Pero esas personas piensan así porque no conocen verdaderamente a Dios.

Para Dios la vida sentimental no es un juego. Es algo serio. Y si él dice que tal persona es para otra, nadie puede decir lo contrario, ni tampoco negarse a hacer la parte que le corresponde en esa relación. Si yo soy tu otra mitad delante de los ojos de Dios y tú no me quieres aceptar, y me das vueltas y vueltas y cada vez que intento conquistarte tú no te dejas, sino que me rechazas, te alejas y hasta me odias por insistir tanto, no solo me estas rechazando a mi sino al que me envió osea a Dios. Y rechazar a Dios es algo grave.

Los pastores, obreras o miembros que rechazan a sus otras mitades elegidas por Dios pecan. Por eso es que no crecen espiritualmente. A lo mejor pueden crecer exteriormente (aumentar el dinero, graduarse, conquistar muchos bienes, servir bien en la Obra, salvar muchas almas, etc..) pero interiormente no, porque no aceptan la voluntad de Dios en la vida sentimental. Se ve que su focos no está en hacer la voluntad de Dios sino en hacer su propia voluntad. Por eso terminan saliendo más tarde o más temprano a no ser que se arrepientan de sus pecados sentimentales y otros que también cometan y se corrijan.

Personalmente nunca oí a un pastor hablar de este tema de esta forma: “Es un pecado negarse a aceptar la persona que Dios te eligió”. Y no solo eso es pecado sino que también está mal “hacerlo esperar”. En muchos casos la persona que se niega a hacer la voluntad de Dios en la vida sentimental tarda años en darse cuenta de su error, es decir hace esperar 4 o más años a la otra persona hasta aceptarla, como si esta no valiera nada. Es así.

Se creen con derecho a negarse a una relación sentimental porque erróneamente piensan que la vida sentimental es una bendición opcional.  Y eso no es así. La vida sentimental, esto si lo oí decir, no solo es una bendición sino también una obligación para aquella persona que según la voluntad de Dios tiene que ejercerla. Cuando Dios quiere que dos personas se unan no puede haber excusas como “yo no quiero nada”, “me parece que no es tiempo”, etc

Si dos personas tienen una buena comunicación con Dios y saben cómo hacer su voluntad y Dios las quiere unir, no ponen problemas. Tienen sus vidas entregadas al Señor y conocen su voz y sus deseos por eso no entran en confusión sino que se dan  cuenta de que Dios quiere unirlos. Y como son sus hijos se entregan mutuamente.

Si yo tengo certeza de que mi otra mitad es una chica determinada y ella hace años que me rechaza, me trata mal, me toma como si no valiera nada, es obvio que no está siguiendo la voluntad de Dios. Es obvio que no está entregada a él como dice que está. Porque si es cristiana supuestamente está entregada a Dios. Pero si me rechaza a mí que soy su otra mitad indudablemente es porque con Dios no quiere nada por lo menos al 100% porque a lo mejor algo de Dios tiene pero no es completo.

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