¿Oras por tu futuro esposo?

CHICA ORANDO

¿Oras Por El?

Por Elizabeth Allen , 10 de Febrero, 2011

“Erase una vez…” ¡Amo las historias que comienzan de esa forma! Y Esta es una historia verdadera:

Hace cien o más años atrás, vivió un predicador llamado Carlos. Era un hombre joven, pero era bendecido por Dios con una gran sabiduría espiritual y le concedió pastorear una gran iglesia en Londres. En su congregación había una joven llamada Susana, a quien Carlos animaba en su fe y también bautizó. Se hicieron amigos y ambos fueron invitados a asistir a un evento social. Se sentaron juntos. Carlos tenía un libro con el, Filosofía Proverbial de Martin Tupper, y leyó en alta voz lo siguiente:

“Busca una buena esposa de tu Dios, pues ella es el mejor regalo de Su providencia; sin embargo no pidas en atrevida confianza lo que El no ha prometido: tu no conoces Su buena voluntad; entonces que tu oración sea sumisa y deja tu petición a Su misericordia, asegurado en que El tratará bien contigo. Si has de tener una esposa en tu juventud, ella está ahora viviendo en esta tierra; por lo tanto piensa en ella y ora por su bien.”

El hizo una pausa – para que solo Susana pudiera escucharlo – y susurró, “¿Oras por aquel que ha de ser tu esposo?” Más tarde Carlos y Susana se casaron – y Dios bendijo el matrimonio y ministerio del Sr. y la Sra. Spurgeon por muchos años.

Leí esta historia por primera vez cuando tenía diecisiete años y me encanto – en parte porque yo ya estaba orando por “aquel que ha de ser mi esposo”. No se cuantos años tenia cuando por primera vez ore por él – todo lo que puedo recordar es haber orado por él “toda mi vida”. Desearía tener un record de todas las oraciones que he hecho por “aquel que ha de ser mi esposo”. Pero pensé que más bien compartiría algunas de las cosas por las que he pedido para él en mis oraciones, esperando que, si aun no oras por él, te veas inspirada a orar por “aquel que será tu esposo”.

Me pregunto, ¿qué haría Dios si las mujeres jóvenes de esta generación se pusieran de rodillas y oraran para que la fe en Jesús fuera la “única cosa” que definiera a sus futuros esposos – y por ende a lo hombres jóvenes de esta generación?!

Orar por nuestros futuros esposos es una forma maravillosa de seguir el ejemplo de la mujer en Proverbios 31:12 y de hacerles a nuestros futuros esposos “bien y no mal todos los días de nuestras vidas:” ¿Pero cómo hacemos eso en la realidad? ¿Cómo lo hacemos práctico? ¡Puede ser intimidante! No sabemos el nombre del chico, ni su edad, ni su familia, iglesia, educación y situación laboral – ¡ni siquiera sabemos si aun no es Cristiano! Aquí hay algunas ideas de cómo hacerlo…

Ora por las cosas importantes en la vida de tu futuro esposo. Hay tres cosas que considero “importantes” en la vida de mi futuro esposo – su fe, su caminar con Dios y su corazón.

Su Fe: ¿Es  Cristiano? Siempre he asumido que mi futuro esposo ya es un Cristiano, pero… puede que no lo sea hoy en día; y por años he orado periódicamente por su salvación. Podemos también orar por la fe de nuestros futuros esposos para que crezca en profundidad y calidad, en fuerza y tenacidad, y también en gracia. Oro que mi futuro esposo sea fuerte cuando sea tentado y humilde cuando sea refinado. La fe de nuestros futuros esposos impactara directamente nuestra fe, la fe de nuestros hijos, y la fe de incontables…

Su Caminar Con Dios: La fe es el fundamento del caminar con Dios de nuestros futuros esposos, pero seguir a Jesús es una aventura – y un peregrinaje que involucra muchas pruebas: de fe y de convicción y de obediencia. Podemos orar para que nuestros futuros esposos caminen humildemente en fe con Dios (Miqueas 6:8) – que tengan la fe para seguir caminando por fe y no por vista cuando se ponga difícil el mantener sus convicciones, cuando hacerlo no sea “popular” (¡aun ante sus propios ojos!), que así obedezcan la voz de Dios a cualquier costo. Oro que mi futuro esposo se preocupe más por caminar con Dios que por caminar con amigos o colegas o en seguir las multitudes persiguiendo popularidad o riquezas.

Su Corazón: A menudo pienso en el corazón de mi futuro esposo – quien es él, en lo mas profundo de su corazón, a solas con Dios. Pienso que algunas personas llamarían a eso “Personalidad o “carácter” o cualquier otra cosa – o tal vez “alma”. Oro para que mi futuro esposo aumente su conocimiento de Dios y madurez espiritual (Efesios 4:13), conozca a Jesús (Filipenses 3:8 y Filipenses 3:10), y sea conformado a la imagen del Mesías (Romanos 8:29). Podemos orar por nuestros futuros esposos para que tengan una personalidad agradable y un carácter fuerte. Para que Dios los purifique de aquello que no le agrade a El. Y por sus corazones para que sean honestos y verdaderos y sinceros.

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Si alguien no te ama, levántate y sigue brillando.

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Tal vez entregaste tu corazón y hallaste las puertas del otro cerradas. Tal vez diste tu corazón en una relación y el frío de su alma apagó el brillo de tus ojos. Tal vez tu llanto no halló el hombro donde afirmarte para llorar…

Tengo buenas noticias para tí: no existe el amor “no correspondido”. Sí existen personas que no te aman como necesitas que te amen. Es porque lisa y llanamente no te pertenecen. Dios es quien se ocupa de estas cosas. Él sabe de tu futuro. Él conoce tus necesidades. El está al tanto de tu soledad. Muchas personas están rodeadas de gente, sin embargo, en lo profundo de su corazón transitan el frío y la oscuridad de un valle de soledad…

Había un perro que todas las noches de luna llena, salía a ladrarle a la Luna. Se pasaba noches enteras ladrando y aullando a la Luna, hasta el agotamiento. El amanecer lo hallaba exhausto y sin fuerzas.

¿Y LA LUNA? PUES SIMPLEMENTE SIGUIO BRILLANDO.

No apagues el fuego de tu corazón con el hielo de quien no está “hecho para ti”. Simplemente SIGUE BRILLANDO y confía. Hay muchas personas en este mundo que necesitan y están dispuestas a recibir y valorar ese caudal de amor que fluye de tu corazón y que unos pocos no saben valorar.

“El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser …”

1 Corintios 13:4-8

Autor: Luis Caccia Guerra

En la sala de espera parte II

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En el post anterior ( En la sala de espera parte I) quedamos en que trataríamos el tercer punto sobre la temida sala de espera: Es de Dios y no del diablo.

La afirmación anterior seguro que impactó a muchas mentes, pero en la actualidad muchísimas personas ven la soltería como algo dañino, como algo feo, puesto por el diablo para atormentarlos y hacerlos sufrir, y nada está más alejado de la verdad. La sala de espera no es mala, no es dañina, no es la etapa “de maldición” del ser humano; se trata de la etapa más productiva, santa, poderosa y sanadora del corazón creada por Dios mismo.

Juan 4:27: “En esto vinieron sus discípulos, y se maravillaron de que hablaba con una mujer; sin embargo, ninguno dijo: ¿Qué preguntas? o ¿qué hablas con ella?

Este versículo si que es impresionante. Los discípulos se MARAVILLARON de que Jesús estuviera hablando con una mujer. Jesús  Jesús vivió toda Su Vida soltero, pero NO solamente eso, sino que permaneció APARTADO de toda relación emocional con una mujer. La pregunta que cabe aquí es…porque?

Jesús es el Soltero más famoso de la historia. El tenía 33 años y era soltero al final de Su Ministerio, en una época cuando los jóvenes se casaban entre los 15 y 18 años. En proporción, es como que hoy tuviera 48 años y estuviera aún sin casarse. ¿Te imaginas la presión social que pudo haber enfrentado? ¿Te imaginas cuántas veces y por cuántos años pudo haber escuchado que lo “había dejado el tren”?

El era Maestro de discípulos que ya estaban casados, así que todos a su alrededor ya habían vivido lo que era un feliz matrimonio. Añade a esto que Su madre decía que El no había nacido de varón, sino milagrosamente de Espíritu Santo, y tienes todos los elementos para un escándalo social en este hombre que robaba titulares de prensa. Pero Jesús no cedió ante la presión. El no se afligió ni dejó que esos pensamientos se apoderaran de él. El aprovechó su soltería. El no fue soltero de 33 años por casualidad ni por error. El escogió esa edad y ese estado civil con un plan, porque era el más apropiado para dedicarse al Ministerio que el Padre le había indicado. Era el mejor status social para cumplir Su Misión y Propósito en la tierra.

Dios DETERMINÓ que Jesús vivirá TODA su vida en la tierra Soltero, El vivió Su vida total en la sala de espera. Pero la revelación que consolará tu corazón es: que fue Dios mismo quien diseño ese estatus para la vida de Jesús, su soltería era a causa de Dios y no a causa del diablo. La Sala de espera es parte del Plan de Dios para nuestra vida, es para nuestro BIEN.

Esto es más profundo de lo que pareciera, el hecho de saber que es BUENO y no malo, y de conocer el hecho de que es de DIOS y no del enemigo, cambia radical y profundamente la idea que tenemos acerca de la soltería…nuestra gran sala de espera; ya que el matrimonio no es la “salida y el fin” de nuestra soltería, es la continuación a las Bendiciones que empezamos a provocar en nuestra Sala de espera.

Cuando esta soltería se hace mas larga no significa que Dios nos abandonó y que el enemigo esta haciendo maldades con nosotros…se trata simplemente de que Dios quiere aún formar un área, una sección más que aún hace falta ser pulida y forjada en fuego para convertirse en joya preciosa y cumpla su objetivo de vida. La Sala de espera no es un lugar de tormento es un lugar de Preparación divina, emocional y humana; es nuestro ring de entrenamiento, es nuestra Universidad de la vida…es NUESTRA Sala de Intimidad con Dios, es el lugar donde El MAS nos habla a lo largo de nuestra vida humana, porque es el tiempo clave en que forjas tu Destino y Propósito en la tierra.

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Las parejas que esperan tienen vidas sexuales más satisfactorias

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Primero viene el amor y luego el matrimonio. ¿Dónde encaja el sexo en todo esto? Las parejas que esperan a tener sexo hasta estar casadas son mucho más felices que aquellas que no lo hacen, de acuerdo a un estudio de la “Amerian Psychological Association Journal of Family and Psychology.”

El estudio se ha basado en 2.035 individuos casados que han participado en una evaluación online, que incluía preguntas como: ¿cuando se volvió sexual tu relación?

Un análisis estadístico de los participantes mostró que las parejas que esperan hasta ponerse el anillo disfrutan significativamente de más beneficios que las que han tenido sexo antes: la tasa de estabilidad en la relación era un 22% más alta; la tasa de satisfacción en la relación era un 20% más alta; la calidad sexual de la relación era un 15% mejor y la comunicación un 12% mejor.

“Hay más en una relación que el sexo, pero encontramos que los que han esperado durante más tiempo son más felices con el aspecto sexual de su relación” dijo Dean Busby, profesor de la Universidad Brigaham Young University School of Family Life.

¿Por qué esperar produce esos beneficios?

“Pienso que es porque ellos han aprendido a dialogar y tienen habilidades para trabajar con los problemas que surgen dijo el Profesor Busby.

Si piensas que es porque las parejas que eligen esperar lo hacen por creencias religiosas – y ellas son las responsables de todos estos sentimientos de extra felicidad- estás equivocado. Independientemente de la religiosidad, esperar ayuda a la relación a formar mejores procesos de comunicación, y esto ayuda a mejorar la estabilidad a largo plazo y la satisfacción de la relación, dijo el profesor Busby.

Fuente: Theglobeandmail.com

Noviazgo cristiano: El amor no es un sentimiento

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Jeremías 17:9: “Engañoso es el corazón más que todas las cosas y perverso” ¿Quién lo conocerá?

Este tipo de versículos rompe paradigmas e ideas acerca del concepto que la humanidad tiene acerca del Corazón y del Amor. El corazón siempre ha sido objeto de culto en la historia moderna de la humanidad, se le atribuye el centro de las emociones humanas, de todo pensamiento y de cualquier acción u obra buena que se realice. El corazón ha sido puesto en un lugar tan extremadamente alto que muchísimas personas alrededor del mundo se “basan en él” para realizar un sinfín de acciones y sentir un montón de emociones diversas. Muchísimas personas entregan al corazón la autoridad de decidir sobre todos esos asuntos de su vida y no se han percatado de una realidad muy fuerte: La Biblia declara que no existe nada más ENGAÑOSO que el corazón humano.

¿Cómo entregarle asuntos de tanta importancia a algo que está catalogado por Dios como lo más engañoso que existe sobre la faz del planeta? Hay una realidad clara en todo esto: el ser humano al referirse “al corazón” se está refiriendo a sus “sentimientos y presentimientos”, y estos últimos ¡nadie podrá negar que son absoluta y radicalmente cambiantes! ¿Cuántas veces hemos “sentido” que nos estamos enamorando de alguien y al mes ya “sentimos” que nos enamoramos de otra persona? Así de cambiante es el corazón del ser humano y Dios lo sabe, tanto así que lo deja por escrito: “Engañoso es el corazón más que todas las cosas y perverso, ¿quién lo conocerá? (Jeremías 17:9)

Es impactante la frase “más que todas las cosas”, porque amplía en gran manera la dimensión de este versículo, Dios está delegando un poder extraordinario (negativo, claro está) al corazón, en otras palabras Dios está dando una advertencia al ser humano: “no te fíes (confiar) en tu corazón , porque es lo más ENGAÑOSO que existe en la creación”. Ser engañado no es cosa de risa y más cuando lo que está en juego no solo es muy valioso sino que es determinante para nuestra vida. La clave central es esta: El amor no es un sentimiento y tampoco puede estar basado en este último ya que como vemos el corazón (sentimientos y emociones) es tan cambiante que resulta ENGAÑOSO confiar y depositar nuestra confianza en él, si así hiciéramos NUNCA obtendríamos buenos resultados en nuestras acciones y decisiones ya que estarían basadas en “lo más engañoso que existe” y ¡eso sería mortal!.

El amor no es un simple sentimiento formado de emociones engañosas, se trata de algo mucho más profundo, el centro del Amor no puede ser el corazón porque si así fuera nuestro nivel de Amor sería tan cambiante y engañoso como lo es el corazón! Es por eso que el primer mandamiento declara que debemos Amar con todas nuestras FUERZAS, MENTE y también el corazón, en otras palabras el Corazón es parte importante en el Amor, pero NO es el centro, ni mucho menos la única parte que tiene que ver con eso que llamamos amor.

Debemos de renovar nuestro concepto de amor y es más, debemos de renovar nuestra manera de amar. Marcos 12: 30 dice: “Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento”

La Biblia nos da en este mandamiento el concepto claro de lo que incluye el Amor: CORAZÓN, ALMA, MENTE Y FUERZAS, si una de estas cualidades faltara NO podríamos llamar a lo que hacemos “Amor”. Si bien es cierto que el amor incluye a los sentimientos y emociones (corazón), también es notorio ver que NO es lo único que incluye, ya que el Amor real no se compone exclusivamente de corazón, sino también de Alma (esencia del ser humano/Pureza), mente (pensamientos y sabiduría) y fuerzas (sacrificio, constancia y entrega). Esto nos da un panorama más claro acerca de la realidad que significa Amar ya que no se trata de sentir emociones sino de un conjunto de cualidades en beneficio de alguien más. El amor se compone de cuatro partes fundamentales: Mente, alma, Fuerzas y Corazón.

Autor: Pastor Alejandro Rivas