Deshaciendo tópicos sobre el noviazgo cristiano… cuando la espiritualidad no lo es todo.

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A menudo leo frases como : “Enamórate de una persona que ame a Dios porque esa persona sabrá amarte de verdad” o “No te quedes con cualquiera, quédate con alguien que ame a Dios” y similares… Hasta puede que yo haya publicado alguna vez, frases de este estilo en el muro de Noviazgo Cristiano en Facebook…

Sin embargo, hoy quiero deshacer en parte este tópico

Si viviéramos en un mundo perfecto, estas frases deberían cumplirse a la perfección, sin embargo vivimos en un mundo imperfecto con personas imperfectas. ¿Qué quiere decir esto? Que no lo es todo enamorarse de una persona espiritual, y que el éxito de tu noviazgo no está garantizado sólo porque parezca que las cosas van sobre ruedas en el terreno espiritual.

A menudo he contemplado con tristeza divorcios entre personas que se casaron por su gran afinidad espiritual… y algunos de ellos debido a adulterios. Las personas somos cambiantes y pecadoras, y el hecho de que hoy tu pareja te parezca super espiritual, no te asegura que mañana deje a Cristo y te sea infiel…

Además hay dos tipos de personas: las espirituales de verdad y las espirituales en apariencia. Una cosa es la espiritualidad y otra la conversión. Probablemente, hayas conocido personas que van todas las semanas a la iglesia, observan la Biblia estrictamente, y en sus muros de Facebook solo publican temas religiosos y parecen personas santas e intachables, y luego el trato distante con su propia familia y con otras personas deja mucho que desear… Es entonces cuando tu visión de la espiritualidad de esa persona se destruye por completo, porque por mucha profecía que se sepa de memoria, no ha reflejado a Jesús en su trato hacia tí. 

Imagínate por un momento que te enamoras de alguien con el que conectas muy bien a nivel espiritual… y por ese hecho idealizas a la otra persona y tu relación con ella, y piensas que todo es de Dios y que va a salir maravillosamente…. Pasan los meses, y te das cuenta que congenias espiritualmente con la persona pero no emocionalmente. Que esa persona es fría contigo, distante, con falta de empatía, hiriente…

Muchas veces nos pensamos que el lado espiritual lo es todo en una relación y que tener cosas en común espiritualmente es la receta mágica para que todo funcione… y por desgracia no siempre es así.

Con esto no estoy queriendo decir que no busques una persona espiritual, o que busques fuera de la iglesia. No me malinterpretes. Con esto quiero decir que no creas a la primera todas esas frases que nos venden como receta mágica. Que el éxito de una pareja o matrimonio no está garantizado al 100 % por el hecho de que dos personas sean cristianas… y decidan seguir a Dios.

Muchas personas lo enfocan todo en la espiritualidad y en encontrar a alguien “muy” espiritual… y sin embargo descuidan que somos seres humanos con muchas otras dimensiones como la física y la emocional…

Para que un noviazgo funcione se deben tener en cuenta también el resto de las áreas… Por ejemplo, si tu te pones a salir con una persona porque sientes una poderosa  atracción física hacia ella que te hipnotiza, y te acabas casando con ella, puede que tengas una buena vida sexual, pero quizás te sientas vacío a nivel emocional y espiritual…

También sucede a la inversa… puedes poner la espiritualidad por encima de todo a tal punto que no sientas la suficiente atracción física por esa persona y tu vida sexual acabe siendo un desastre… o casarte con alguien espiritual, que no sepa comprenderte emocionalmente…

Por lo tanto, es necesario que sientas la cantidad adecuada de atracción física, mental y espiritual para que tu relación funcione. Para que lo veas de forma más práctica, es como la falta de vitaminas. Puede que tengas muy bien los niveles de vitamina C y sin embargo tengas un déficit de vitamina D, tu organismo no estará compensado.

Es importante que te centres en las tres áreas… y que no te dejes sorprender solo por el físico o la aparente espiritualidad de una persona. Tienes que darte cuenta de si esa espiritualidad que aparenta tener ante los demás, es genuina en su trato hacia a tí… pues de lo contrario “aunque (esa persona) tuviera el don de profecía y entendiera todos los misterios y todo conocimiento, y tuviera una fe como para trasladar montañas, si no tiene amor (lado emocional hacia tí) de nada le sirve” (1ª Corintios 13:2). Hay personas que leen mucho la Biblia pero no la aplican a su vida y tampoco se esfuerzan en educarse emocionalmente… y como ya he dicho, somos seres con más dimensiones que la espiritual, por lo tanto, es necesario cultivar las demás dimensiones también.

Cada relación es un mundo y aunque Dios debería ser la receta mágica para que las relaciones funcionaran, desgraciadamente las personas no siempre representamos bien a Dios en nuestras vidas y en nuestro trato hacia los demás. Por lo tanto, no te fíes de la primera persona que parezca un santo/a, no te dejes engañar por la aparente espiritualidad ni por las frases que parecen recetas mágicas para un matrimonio feliz. Conoce bien a esa persona antes de establecer una relación con ella, y descubre si tiene un lado emocional saludable, o solo tiene un lado espiritual en apariencia y está emocionalmente muerta… Y sobre todo, pídele sabiduría a Dios para no caer en una trampa, física, emocional o espiritual.

Rebeca Ruiz Laguardia. 

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